Amparo Espinosa Rugarcía

La experiencia de entrevistar personas que destacan por trabajar para los demás, es el privilegio de un aprendizaje intenso y profundo. Aún en el saludo, Amparo, demuestra ser una persona sencilla y comprometida, siempre en busca de lo mejor, no sólo para sí misma y para quienes cercanamente la rodean, sino para sus semejantes en especial para las mujeres.

Amparo es madre de 3 hijos, profesionista, empresaria pero sobre todo mujer.

Tiene estudios de Maestría en Orientación y Desarrollo Humano completando ya el doctorado por la Universidad Iberoamericana.

Cuenta con una experiencia profesional de casi 30 años, cuando trabajó como Directora del Departamento de Estudios Económicos de Bancomer y como Directora del Departamento de Planeación Corporativa.

En 1974 funda y preside, el Departamento de Promoción Femenina en Bancomer.

En 1980 coordina el programa de Planeación Femenina Personal para la mujer en Bancomer y desde 1985 a la fecha trabaja presentando y sosteniendo DEMAC que es el Centro de Documentación y Estudios de Mujeres, A.C. así como PROVECASA, S.A. de C.V.

Es Consejera y Vicepresidenta del Patronato del Hospital ABC. Miembro del Patronato Económico de la Universidad Iberoamericana (FICSAC). Miembro de la Sociedad de Exalumnos de Orientación y Desarrollo Humano de la UIA.

Es Presidenta de la Asociación Nacional de Mujeres egresadas de la UIA (ANMEUIA).

Miembro de PRONATURA, de la Fundación Mexicana para el Desarrollo Rural (FMDR), de la Fundación Amparo y Patronato, de la Fundación DEMOS, I.A.P. en México así como en el extranjero. Miembro del IWF, International Women´s Forum.

Como Consejera de empresas y dentro de los Consejos de Administración:

Teléfonos de México y Grupo Financiero INBURSA, habiendo estado en Bancomer, Minera Frisco y Quiímica Fluor Placer, entre otros.

En la docencia, Amparo ha impartido las Cátedras de Teoría Monetaria y ética Profesional en la Universidad Iberoamericana. Ha incursionado en el mundo de la investigación auspiciada por la Fundación "Mary Street Jenkins" en coordinación con el DIF durante el Año Internacional del Niño, Amparo investigó sobre el razonamiento moral en niños de dos grupos socio-económicos distintos. El avance fue presentado ante el Instituto Mexicano de Psicoanálisis en su reunión anual en 1980. 

Preocupada en el servicio a los demás impulsó con DEMAC el desarrollo creativo de la mujer otorgando becas a ellas, y a sus hijos, a la fecha se han otorgado cerca de 50.

En DEMAC imparte asesoría psicoterapéutica gratuita a mujeres y personas de escasos recursos. Amparo en donde está, a donde va y donde labora, encuentra siempre un resquicio para profesionalmente desarrollar ayuda para los demás, garantizando la permanencia de estos actos altruistas.

Con el propósito de difundir y comunicar sus experiencias públicas con Editorial Diana el libro Taladores de Montañas.

Con Diana/DEMAC publica Manual de Supervivencia para la mujer y Palabras de Mujer.

Con Editorial Siglo XXI publica ensayos sobre expresión artística infantil mexicana. "Había una vez mi familia..."

Editorial Porrua le publicó Pensamientos Contemporáneos en México.

Además es editora del Boletín "Desarrollo Humano Hoy" y Titular de la columna "Vertientes" del diario Excélsior; es columnista del México City Times y Columnista Titular en la Sección Financiera del diario Novedades de la columna "Perspectiva Femenina" y Columnista titular en la sección "Vida y Estilo" del diario Novedades de Foro de la Mujer.

En los medios electrónicos es Conductora del programa radiofónico "Autoliberación" en Radio 620 desde 1995 hasta la fecha.

¿Cómo influyeron los jesuitas en tu vida?

Yo creo que la educación de los jesuitas curiosamente influyó en mí en una manera no pretendida por los jesuitas como alguna vez le comentó al Padre Scheifler; esto dado a que ellos tienen esta conciencia progresista en el plano social, que ha sido su línea y yo la capté así, no se si ahora se siga captando igual.

En mí repercutió mas en la vida familiar; esta heterodoxia que yo pude percibir de ellos se plasmó en la manera de manejarme en mi propia familia y como mujer, más que en otras áreas. No se que tan representativa pueda ser yo de las mujeres que estudiamos en la Ibero en ese tiempo, pero de repente te encuentras con una realidad familiar diferente y llegas con este bagaje de información y de pensamiento abierto y de justicia así que formas tu propia propuesta, que tal vez choca con lo que estás viviendo.

Así yo configuré mi propia propuesta de justicia para ir formándome en lo que quería ser y llegar a concretar en obras, desde ese punto de vista yo creo que sí influyeron los jesuitas en mi trabajo; ya que, aquí en DEMAC se les da la oportunidad a las mujeres a que escriban, se les apoya y con base en su historia personal puedan formular su propia propuesta de vida, autoliberándose y siendo mejor cada vez.

Inclusive en Bancomer al fundar el Departamento de Promoción Femenina sentía una necesidad de revalorar el papel de la mujer.

¿Eres 100% feminista?

Sabes que el término feminista no es tan malo, pero si te digo que si - y me inclinaría a decirte que sí; la forma como se puede interpretar abarca todo; desde las mujeres que quemaban brassieres y decían fuera niños - y no, yo tengo a mis hijos, los adoro y son el motor de mi vida, he sido muy cercana a ellos y como no estoy casada, soy una familia de un solo padre y madre para ellos, entonces ¿cómo te contesto? Te podría decir, hay que mejorar la situación de la mujer, y esto es feminismo, porque yo no estoy de acuerdo en como se manejan las relaciones de pareja, o como nos tratan a las mujeres en las empresas, ni como nos trata la iglesia.

Lo que yo he propuesto, por ejemplo en la Ibero, que no ha fructificado del todo, es que con base en que no es lo mismo ser un Administrador (hombre) de Empresas, que una Administradora (mujer) de Empresas, ya que como mujer te vas a enfrentar en forma completamente diferente, en el campo del trabajo, a las diversas circunstancias, es que a los programas académicos se les dé un enfoque de género. Como mujer tendrás que compartir tu vida familiar con la empresa ¿Cómo conciliar esto? Se tiene como mujer dilemas éticos y morales diferentes a los de los hombres; por eso mismo no9 se puede educar a todos igual. Sería conveniente hacer conciencia de la realidad de las diferentes funciones de la mujer. Ahora en el Doctorado de Desarrollo Humano a base de machacar la idea se han integrado algunos temas en relación a esto, pero son materias optativas y por lo mismo no inciden en la formación integral de hombres y mujeres para que también ellos vean que hay otra realidad y cómo sentimos las mujeres como profesionistas.

Recuerdo, que en algún foro, se argumentaba que no entraran las mujeres a la universidad, puesto que se van a casar; bueno, como argumento económico puede ser válido, pero definitivamente si eres una madre universitaria podrás darles un punto de vista más ilustrado a tus hijos, en fin siempre será mejor y no sobra el estar preparada.

¿Cuándo fue tu primer contacto con los jesuitas?

Mi primer contacto fue en la Universidad Iberoamericana ya que yo cursé la primaria y el bachillerato en el Sagrado Corazón. Sobre todo hay figuras que me impactaron de entre los jesuitas, como el Padre Scheifler. El era una persona muy respetuosa. Muy respetuoso de una mujer por su inteligencia. La primera vez que me sentí que fui reconocida como ser humano, fue como estudiante, yo era una excelente alumna y el Padre Scheifler me respetó por mi inteligencia. Se interesaba en mi pensamiento. Frecuentemente lo visitaba en Guadalajara y nos mantuvimos en contacto, 2 días antes de su fallecimiento estuve con él en Tijuana.

Ahora me siento muy cercana al Padre Juan Lafarga. El Padre Meyer me asistió en varias ocasiones recibiendo sus puntos de vista por lo que puedo decir que también influyó en mi. 

En FICSAC estuve muchos años y tuve trato con varios jesuitas, pero te puedo decir que en el Padre Scheifler, es en el que mejor vi reflejado el espíritu ignaciano. El siempre se mantuvo firme, nunca cediendo, haciendo su punto, muy fiel a su compromiso y vocación de jesuita.

¿Estimas que tus hijos se sienten integrados a ti, que se comunican?

Si, definitivamente, y aunque ellos no estudiaron en la Ibero se sienten cercanos a ella; ya que, me han visto a mi en el trabajo y estudio que he desarrollado ahí.

En referencia al Desarrollo Humano, en respuesta a la pregunta de cómo canalizar positivamente la agresividad que tenemos todos los seres humanos; Amparo responde que ella lo hace escribiendo. Amparo, en su reciente novela, trata este tema de ceder, y nos comenta que también cabe la posibilidad de cambiar de patrón de vida si en el que estás te lleva a una agresividad violenta, negativa.

¿Consideras que te adelantaste a tu época?

Pues creo que sí, pero nos ha tocado mucho de bueno a la gente de nuestra edad, también conocer diversos mundos y ¡estoy viva! Yo considero que tuve suerte al contar, en la universidad, con el contacto cercano del Padre Scheifler, lo que ahora es muy difícil; ya que hay muchos alumnos y el tiempo no da para la atención personalizada.

Acabo de regresar de Londres, visité a la directora de un Colegio al que asistí,  de la que siento que tengo una presencia en mi vida, son cosas que tal vez  ya no se dan. El contacto era frecuente y cercano con los maestros y de sus indicaciones se tomaban normas rectoras en la vida que nunca se olvidan.

¿Cuál ha sido tu experiencia de integración a nivel profesional con el hombre?

Bien, me ha sido difícil, siendo dueña de una empresa y teniendo un director hombre, que me reporta, es incómodo más para él que para mi, me gustaría escuchar una mujer que me dijera lo contrario, pero siempre prevalece como cierta molestia cuando le das alguna indicación al hombre. Mira, en el programa Autoliberación en 620, me pasó con un sacerdote que llegó como invitado. En el desarrollo del tema, no se vio muy acertado y empezó a decirme "Amparito" en lugar de Amparo, como lo había venido haciendo. Este Amparito era como en plan de condescender "de llevarme la corriente" y realmente me descontroló y no supe cómo reaccionar. Ya en otra ocasión llegó al programa otro sacerdote y me dijo. ¿Amparito? y yo le contesté sí, si yo te llamo Francisquito; y, bueno ahí quedó, ya o se trivializó el tema por tratarse con una mujer. Son muchas experiencias en este sentido, pero puedo afirmar que el espíritu de lucha de San Ignacio me hizo ser guerrera y empecinada como él, y no veo por qué no seguir así para sentar bases de respeto, dignidad e igualdad entre mujeres y hombres. Hay que tratar el tema de integración real de la mujer, pero tomando en cuenta nuestra realidad de mujeres en el mundo actual.

Yo contribuyo en esta lucha desde mi forma de actuar, y promoviendo los concursos de novela de biografías y autobiografías de mujeres; que ya inclusive se están realizando en cooperación con Venezuela, España y Colombia. Esto es una veta riquísima que espero cobre fuerza y se publiquen más libros en donde se lea la vida de mujeres, de lo que tienen dentro. DEMAC definitivamente es un espacio para publicar obras de mujeres.

Amparo es una mujer que celebra la vida, cree en ella misma y aconseja que, dado que casi siempre se le dice a la mujer que está mal, ella debe de perseverar en su idea sin descanso. Hay mucho que desarrollar en este asp4ecto, pero con fe y siendo fiel, cada una a su proyecto, siguiendo nuestra intuición femenina, se avanzará cada vez más, en la búsqueda de nuestra propia luz y no temer al cambio, ejercer la conversión.

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